Isaura Estévez

Es estúpido y altamente perturbador plantear que un partido con vocación de poder elija su candidato presidencial con un método de elección totalmente pasivo y antidemocrático. Elegir candidato presidencial por encuesta fue un invento de Carlos Morales con el fin de ocultar que el otrora poderoso partido colorado se  había convertido en una pequeña junta de vecinos.

Todos  los escándalos del gobierno, las señales de incapacidad para manejar el estado indican que ese partido no gobernará más allá del 2024, el torpe manejo  de la economía muestran que los próximos dos años se multiplicará la crisis.

Aunque metan preso a todo el comité político, la población tiene como último referente al PLD, pero sí violentan los procedimientos democráticos podrían revivir a un cadáver que gobernó 12 años.

Un partido político puede tener un solo precandidato y ese ser ratificado por la base, pero  lo que nadie concibe que dentro de un grupo de aspirantes se determine la suerte mediante encuestas. Nadie en su sano imagina que el partido Republicano en los Estados Unidos   escoja  su candidato presidencial por encuestas.

La base de los partidos es más sabía que su dirigencia, porque son los que viven el día a día  el alto costo de la vida, son quienes sufren la largas filas  para montarse en el metro, son quienes más necesitan que su partido retorne al poder ¿ Por qué plantear la posibilidad de quitarle a ellos la oportunidad de elegir libremente la opción que ellos confíen para derrotar al oficialismo?

Las 1,200 personas anónimas que se entrevistan al azar no son más representativas que el voto de interno de decenas de miles de personas que se sienten comprometida con el retorno de su partido.

Las encuestas son fotografías del momento con margen de errores que no pueden usarse para 2 años previos elegir un candidato presidencial. Hay miles de  ejemplo a nivel local e internacional  de aspirantes a puestos electivos que empiezan marcando bien y el día de las elecciones los votos no aparecen.

La primaria del partido es el primer filtro donde se puede evidenciar sí un precandidato es capaz de convertir las simpatías en votos.

 

Las encuestas son herramientas de trabajo que ayudan a tomar decisiones objetivas en base a una serie de preguntas abiertas y cerradas que dan resultados cuantitativos y cualitativos.  El análisis de los datos de una encuesta va mucho más allá de preguntarle al público el candidato de su preferencia. Se da mucho el caso que en ese primer diagnóstico la mayoría   diga   que M es su favorito para ir en la boleta del partido morado , pero en otra pregunta  el investigar  puede  descubrir que B  tiene menos rechazo y mayor potencial de crecimiento que M.

Pero en las preguntas profundas  puede darse el caso de que A es el único que puede ganarles a los contrincantes externos.

Tal vez quien gane  la encuesta del  2022  sea el peor candidato para el 2024, ya que las personas en una encuesta lejana a la elecciones puede inclinarse por el mas cómico y que tenga un discurso farandulero con exposiciones  su vida personal, pero a la hora de votar prefiera una figura con antecedente de  carácter y coraje para enfrentar  crisis.

En el año 2000 ganó un cómico torpe, porque en esa ocasión el pueblo no votó  por los problemas del país, lo hizo porque deseaba darle otra oportunidad al partido  de Peña Gómez.

Sí el PLD quiere hacer un chiste para no enfrentar a Luis Abinader que escojan por  encuestas  una versión desmejorada de Hipólito, pero si de verdad quieren regresar al poder que hagan una primaria donde la base de ese partido pueda escoger un candidato que le genere confianza a la población de que va a enfrentar al oficialismo con valentía y determinación.

 

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